Ellos siempre hablan

IMG_4095

Cuando la ausencia se recupera y el inmenso cielo azul aviva la claridad límpida del día, de ese otro día en que vienes …ellos están, hablan.

Cuando al diccionario, siendo amplio, se le agotan las palabras y las metáforas parecen haberse dicho todas…ellos escriben sobre palabras omitidas.

Cuando el firmamento también se rompe y se me escapan lágrimas que son cascadas de demasiadas cosas… ellos son cristales a través de los cuales se refleja mi alma.

Cuando una música deja una sinfonía inacabada de sensaciones…ellos afinan, cantan y llenan todos los huecos de instantes eternos.

Pero por encima de todo lo que yo pueda sentir, con toda la maravilla de un lenguaje escrito que deja sentimientos hechos palabras…están mis ojos que hablarán por mi sin mediar ruido alguno.

Tú los conoces, lo sabes.

 

 

 

 

La otra y yo

U6U84L1NQ0eu1YOidrAjxQ

 

En casi todos los actos de mi vida yo siempre he deseado ver a una intrusa. He querido ser otra ajena a mí, pero la realidad es tozuda y los hechos acontecen para que te reflejes en ellos y seas lo que eres.

Te lo cuento y me escuchas con atención. Me miras, te miro y nuestras miradas también están fuera de nosotros porque son otros sentidos distintos de los que ahora nos pertenecen.

Pensar de tal modo no es rehuir como se es, tal vez sea nuestro acomodo a circunstancias y situaciones. Yo quiero, yo deseo….pero mientras se desea ser otra cosa se sueña y eso no tiene precio. Y no solo se acaricia el tiempo o se ralentiza…se abraza el alma también.

Se ha roto el letargo del invierno y la primavera se despereza sin pudor. Hoy yo no estoy aquí porque deseo estar en otro lugar, pero ese destino utópico no es mío es de mi otra yo.

 

La esencia de una respuesta

Todo lo que acontece pasa cuando menos te lo esperas. Solo me ha hecho falta leerte para saber el transbordo que a veces hacen las palabras, porque ellas viajan y mucho. Solo me interesa un  trayecto. El resto lo dejo pasar porque jamás se detuvo. Tú sí.

Se dice que quien no busca es feliz. Voy a terminar por creerme que eso es verdad. Nunca busqué nada. Siempre me dejé llevar por esos instantes felices en donde dicen que está lo eterno. Fracciones de tiempo imperfectas que llegaron a mi vida de la forma más variada posible.

Ahora sé que las almas gemelas se encuentran, se relacionan y se funden. Lo que resulta de esa fusión aún a riesgo de equivocarme, debe ser algo parecido al cielo. Todo está donde está, donde debe.

Mi impaciencia a veces carece de andén y deseo equivocadamente, no sólo admirar las cosas, sino sentirlas. Hoy te he formulado una pregunta y tú me has dado todas las respuestas. Gracias por esa esencia.

La esencia de una respuesta

G6Sc4IGySSyRxG43qV3mzQ

Todo lo que acontece pasa cuando menos te lo esperas. Solo me ha hecho falta leerte para saber el transbordo que a veces hacen las palabras, porque ellas viajan y mucho. Solo me interesa un  trayecto. El resto lo dejo pasar porque jamás se detuvo. Tú sí.

Se dice que quien no busca es feliz. Voy a terminar por creerme que eso es verdad. Nunca busqué nada. Siempre me dejé llevar por esos instantes felices en donde dicen que está lo eterno. Fracciones de tiempo imperfectas que llegaron a mi vida de la forma más variada posible.

Ahora sé que las almas gemelas se encuentran, se relacionan y se funden. Lo que resulta de esa fusión aún a riesgo de equivocarme, debe ser algo parecido al cielo. Todo está donde está, donde debe.

Mi impaciencia a veces carece de andén y deseo equivocadamente, no sólo admirar las cosas, sino sentirlas. Hoy te he formulado una pregunta y tú me has dado todas las respuestas. Gracias por esa esencia.

El aire no está solo

“ Querría descubrir los mecanismos mediante los cuales una percepción visual del universo se transforma en la gloria de los colores”
(Isaac Newton)

Y los colores no sólo están en la paleta de los pintores y menos en la curiosidad de Newton. El arco iris tiene un recorrido misterioso y una superficie cuanto menos rara, mucho más de lo que imaginamos. Y yo no lo he sabido hasta ahora.

No sé cuándo me tropecé con él. Pudo ser en otoño o en primavera, y fueron… son, esos siete colores los que me hacen ver el cielo de forma diferente. Aunque no llueva, aunque el sol se escape, aunque los colores se relajen, aunque vuelva la tormenta, aunque se acorte la noche y el día se alargue. Aunque sea lo que sea, lo que deba ser.

Algo revolotea en el ambiente y el aire ya no está solo. Lo hace por el espacio que transcurre entre la realidad y la imaginación. Se marchará igualmente la lluvia y dejaré que el horizonte, esa quimera que está lejos o cerca, me bese cuando quiera. Sensaciones nuevas para un alma nueva. Y se llenarán los espacios de pájaros, soles, flores y remolinos de arena en aguas tranquilas y espacios transparentes.

A veces se puede perder el sentido de lo que se quiere, pero el aire siempre traerá, ya lo hace, sonrisas de bondad y gestos de complicidad que hacen la mejor de las compañías.

El aire no está solo

fullsizeoutput_13cb

“ Querría descubrir los mecanismos mediante los cuales una percepción visual del universo se transforma en la gloria de los colores”

(Isaac Newton)

Y los colores no sólo están en la paleta de los pintores y menos en la curiosidad de Newton. El arco iris tiene un recorrido misterioso y una superficie cuanto menos rara, mucho más de lo que imaginamos. Y yo no lo he sabido hasta ahora.

No sé cuándo me tropecé con él. Pudo ser en otoño o en primavera, y fueron… son, esos siete colores los que me hacen ver el cielo de forma diferente. Aunque no  llueva, aunque el sol se escape, aunque los colores se relajen, aunque vuelva la tormenta, aunque se acorte la noche y el día se alargue. Aunque sea lo que sea, lo que deba ser.

Algo revolotea en el ambiente y el aire ya no está solo. Lo hace por el espacio que transcurre entre la realidad y la imaginación. Se marchará igualmente la lluvia y dejaré que el horizonte, esa quimera que está lejos o cerca, me bese cuando quiera. Sensaciones nuevas para un alma nueva. Y se llenarán los espacios de pájaros, soles, flores y remolinos de arena en aguas tranquilas y espacios transparentes.

A veces se puede perder el sentido de lo que se quiere, pero el aire siempre traerá, ya lo hace, sonrisas de bondad y gestos de complicidad que hacen la mejor de las compañías.

 

 

El tropiezo

No, no estaba, no está tan lejos. La inspiración  que hace desempolvar las palabras de tu cerebro para traerlas aquí está siempre más cerca de lo que crees, no en tu cabeza,  al lado tuyo. Y la felicidad también. No hace falta escalar cerros remotos, ni patear valles, ni tan siquiera como es mi caso, ir a mojarse los pies a ese trozo de orilla en donde a veces descanso mi alma junto a las gaviotas.

No ha escampado todavía, pero veo el sol. La presencia de las emociones no sé si está al final o al principio, pero sé que está. La percibo, la siento, la vivo. El continuo esperar cuando puede no esperarse nada siempre habrá sido sin saberlo esa inspiración que estos días me ha faltado para imaginar todo, sufrir mucho y no ser al final nada.

Llorar en mi torpeza solo me ha hecho empañar lo que tan cerca tengo. Ahora solo deseo nacer de nuevo, desvanecer las nubes y vivir, solo vivir. Ignoro si habrá valido la pena, quiero pensar que sí. Mis palabras a veces se precipitan de forma torpe dando lugar a equívocos en donde no siempre transmito el consejo adecuado ni la respuesta correcta, pero soy así.

Tropezar para levantarse. Tengo muchos vacíos y gozos diminutos, pero siempre valdrá la pena luchar por ello. Siempre.

El tropiezo

O9%QCaVVQ6OLNGlgE+9Alg

No, no estaba, no está tan lejos. La inspiración  que hace desempolvar las palabras de tu cerebro para traerlas aquí está siempre más cerca de lo que crees, no en tu cabeza,  al lado tuyo. Y la felicidad también. No hace falta escalar cerros remotos, ni patear valles, ni tan siquiera como es mi caso, ir a mojarse los pies a ese trozo de orilla en donde a veces descanso mi alma junto a las gaviotas.

No ha escampado todavía, pero veo el sol. La presencia de las emociones no sé si está al final o al principio, pero sé que está. La percibo, la siento, la vivo. El continuo esperar cuando puede no esperarse nada siempre habrá sido sin saberlo esa inspiración que estos días me ha faltado para imaginar todo, sufrir mucho y no ser al final nada.

Llorar en mi torpeza solo me ha hecho empañar lo que tan cerca tengo. Ahora solo deseo nacer de nuevo, desvanecer las nubes y vivir, solo vivir. Ignoro si habrá valido la pena, quiero pensar que sí. Mis palabras a veces se precipitan de forma torpe dando lugar a equívocos en donde no siempre transmito el consejo adecuado ni la respuesta correcta, pero soy así.

Tropezar para levantarse. Tengo muchos vacíos y gozos diminutos, pero siempre valdrá la pena luchar por ello. Siempre.

 

Os emplazo a visitar mi nuevo sitio en construcción www.elcorazondelmar.org

 

Nubes grises

O8XfhcouTmSHUgKvGeiQ9g

El agua se sigue dejando caer de forma cadenciosa sobre los cristales y las plantas. El ruido de la lluvia se despedaza sobre las baldosas heladas. Hay un silencio gris y una oscuridad que retumban en mi cabeza a modo de martilleo húmedo que no me deja pensar ni inspirarme. Y deseo hablar, escribir, expresar, animarme…

La tristeza y la soledad se me hacen aún más grandes presagiando, a veces sin motivo, tormentas a gritos donde ya han existido en ocasiones relámpagos de inquietud. Y siguen cayendo gotas constantes que afligen mi alma de modo desolado sin presagio de un sol que evapore mi angustia en un corazón ya turbado, desorientado y algo desarrapado.

Yo no puedo ser, por más que lo intento y deseo, ese viento que aleje la negrura de mis nubes. Tampoco me es posible aliarme con las estrellas para que alivien  con su luz mis lágrimas. Nada puedo porque no tengo más que lo que tengo, que es un poco más que nada, para aplacar esta lluvia pertinaz y desordenada.

No deseo que sea una esperanza efímera que desaparezca en el mismo momento en que la pienso, no… ¡Será por pensar! Tal vez lo haga en demasía que hacen en mí un insomnio constante y permanente. ¡Ay corazón por qué sufres!

A ver si…

IMG_9357

A ver si… nos vemos…si vamos…si venimos…si somos.

Hay que utilizar las palabras no solo para entenderse, también para estar y no exiliarse. Hay quien va con pasos frágiles y así es imposible conocerse, apoyarse, entenderse y mucho menos comprenderse.

Anhelamos comunicarnos, pero también acariciarnos, mimarnos, tocarnos. Con las manos, con las mejillas, con los labios. No podemos andar a tientas con los sentimientos y parece que hoy nos avergüenza sentir. Siempre en esa disyuntiva de interrogarlo todo y no hacer nada.

Fuera de mí hay remolinos de miedo, muros de desconfianza infundados, desconocimientos cobardes que nunca encuentran la oportunidad de responder al cuándo… Y es tan fácil como… ¡Hoy! ¡Ahora! ¡Ya!

Siempre se anda  con el A ver si… pero se lanza al aire una y otra vez sabiendo que va a despeñarse sin remedio, que se derrumbará desde el punto de partida porque ya nace inclinado desde el principio.

Hay un corazón encadenado y un corazón malhumorado. Hay tantos besos presos como promesas vanas. Hay tanta sencillez y tanto cariño  como desconocimiento y amargura. Hay en definitiva demasiados sueños y poca curiosidad. Todo a la vez.

Deseo y quiero entender, tal vez de forma errónea, que ambos dolores son justos. Difícil combinarlos en un corazón que desea entregarse de forma ordenada aunque saque de donde no tengo,  sacos de coraje, grandes dosis de entusiasmo y demasiada imaginación .  A ver si…alguna vez.