Las dos orillas de un río

4b2494a6-2812-40c9-8dae-2b3dda77e49aOigo a todas horas, a través de los filtros que una tarde muy estresada me deja, todos los ecos de tus palabras. Me relajas con ellas, me duermo con ellas y sueño con ellas también. Intento corregirlas para que suenen de otra manera, no para hacerlas desaparecer sino para que sean a mi gusto, pero no, siguen ahí tal cual brotan de ti. No te preocupes no es culpa tuya. 

La noche inmensa ha dado paso al día y siento que mis sueños se desperezan dando paso a la realidad cotidiana, pero soy consciente de que estás ahí aunque no oiga y tan solo imagine el sonido de los latidos de tu corazón.

Y yo sigo aquí en un continuo caos de confusión que jamás imaginé y mucho menos busqué. Sé que estábamos en algún lugar antes de que nuestras palabras se cruzaran, lo que ya no acierto a comprender es por qué ahora el aire, la música, el paisaje, el mundo en general me parece diferente.

Quiero pensar que algo se ha colado entre nosotros irremediablemente dejándonos atrapados. Camina con nosotros, está con nosotros, pero nos tiene frente a frente, sí como un río que nos lleva y que siempre tendrá dos orillas diferentes, sí las riveras de ese manantial de sentimientos llamado amor.

3 opiniones en “Las dos orillas de un río”

  1. Es necesario que al menos tengamos la conciencia de que en algún lugar del planeta o del universo existe ése ser que nos hará vibrar, que nos está esperando, nos está amando como somos y, que al igual que nosotros, anhela nuestra presencia. ¿Cuántos de nosotros no hemos sentido un vacío o una necesidad de encontrar “algo”?. Hola Mar. Me encantó tu entrada, y al leerte hace pensar en lo importante y necesario que es unirnos a ésa otra mitad para funcionar con toda la fuerza con la que fuimos creados desde un principio. Gracias por escribir tan perfecta y tan bellamente Mar. Logras despertar lo que está dormido. Es hermosa la foto que has tomado. Besos.

  2. En algún lugar no, aquí, muy cerca de mí. Quizá no me haya esperado porque nunca me buscó. ¿Me ama? Quiero pensar que sí y también deseo creer, lo creo, que anhela mi presencia. Ha llenado sin quererlo mis vacíos más…digamos que tenebrosos y desesperanzados. Tengo una fuerza que jamás pensé, si no para unirme a esa mitad imposible, sí para llevarla en mi corazón y eso es vivir. Fluir como un río aunque cada uno estemos en una orilla diferente. Gracias siempre por tus palabras y feliz domingo.

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