Los sueños como recurso

Queridísimo amigo:

Resumo el día con las mismas inquietudes que moran en el cuenco de mi corazón desde hace ya tiempo. Nada para contarte y mucho, siempre, por decirte. Sigues con tu silencio a mi exposición del sábado pasado. Tampoco pensé que la recurrieras, sabes de mi proximidad con las leyes, pero imaginé harías una última alegación, y no, no me la has hecho. Me dejas confusa como siempre, pero no quiero sentencia.

Mi retina se vitrifica cada noche cuando me dispongo a conciliar algo de sueño y sólo veo imágenes tuyas por todos lados que como fantasmas me retienen sin soltarme. Y me dejo llevar por ellos.

Se aproximan días mermados de todo, de luz, de tiempo, de sueños quizás también, pero mi corazón siempre ansía más de todo aunque hasta ahora sólo retenga menos que nada. Pero déjame seguir con mis sueños que desearía fuesen preludio de un bellísimo despertar.

Te dejo una frase de uno de tus autores favoritos…Hermann Hesse:

Nadie percibe una vibración en el otro
sin experimentarla en sí mismo.

Buenas noches

http://youtu.be/9ske5zx9WQo

Bálsamo poético

LA HERIDA

Nada, ni el sordo horror, ni la ruidosa
verdad, ni el rostro amargo de la duda,
ni este incendio en la selva de mi cuerpo
que amenaza con no extinguirse nunca,
ni la terrible imagen que golpea
mis ojos y tortura mi cerebro,
ni el juego cruel, ni el fuego que destruye
esa otra imagen de armonía y fuerza,
ni tus palabras, ni tus movimientos,
ni ese lado salvaje de tu calle,
impedirán que encienda en tu costado
la luz que da la vida y da la muerte:
tarde o temprano sangrará tu herida,
y no será momento de hacer frases.

Luis Alberto de Cuenca ganó ayer el Premio nacional de poesia 2015 con Cuaderno de vacaciones.

Este poeta ha traducido también el famoso poema “If” de Rudyard Kipling, que está incluido en el libro “Carta a un hijo” de Kipling también.

Si (Rudyard Kipling)
——————–

Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
todos la pierden y te echan la culpa;
si puedes confiar en tí mismo cuando los demás dudan de tí,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
o siendo odiado no dar cabida al odio,
y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduria…

Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso (desastre)
y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho:
tergiversada por bribones para hacer una trampa para los necios,
o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas…

Si puedes hacer un hato con todos tus triunfos
y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
y perder, y comenzar de nuevo por el principio
y no dejar de escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
y si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
excepto La Voluntad que les dice “!Continuad!”.

Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud
o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
si puedes emplear el inexorable minuto
recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos
tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y lo que es más, serás un hombre, hijo mío.

Gracias por tu despertar de hoy. Un beso con toda la poesia de que soy capaz.

Las tinieblas y el silencio

La soledad de la noche cae sobre mí como una pesada losa, fría, pesada y rugosa. ¡Vaya me ha salido un pareado! No era mi intención porque la mayor parte de las veces no suelo mirar atrás. Mis noches y mis madrugadas como ya sabes poseen un ritmo frenético digno de una ciudad en apogeo. No consigo dormir. Me imbuyo de buenas intenciones, pero ni tan siquiera llego a la denominada fase Rem.

Como fantasma voy de la cama al ordenador y de éste a los libros pasando de soslayo y con sumo cuidado por la caricia a mi perro que dormita sin enterarse.
El insomnio no duele, dicen que tampoco empalidece afirmación incorrecta porque las huellas las refleja mi rostro a la mañana siguiente, y deprime como la afrenta entre dos enamorados.
Y el amor marca el rumbo de la noche conduciéndolo por vericuetos invisibles, por ese camino que quisiera me llevase hasta ti pero que no sé ni donde comienza y mucho menos donde finaliza.

Vagabundeo en medio de un silencio sonoro que solo conoce mis pasos y que a veces, solo a veces, me arrulla como queriendo acunarme, pero no, no hay nadie. Solo yo y la intemperie de mi vida.
El sueño huido se lleva muchas cosas, pero no deseo te vayas con él. Después de una mala noche arrastro un gran cansancio y lo que soy o lo que fui, contigo o sin ti, queda reducido a unas vagas ensoñaciones.

Sueña conmigo, vaga conmigo, duerme conmigo…¿Será eso insomnio también?
Buenas noches con besos despiertos.

Todo se me escapa

Hoy no encabezo mi carta porque esas tres palabras retumban en mi corazón como aldabonazos en un viejo caserío. Dentro te espero desde hace tiempo aunque tú no quieras llamar o lo haces de manera distinta a la mía. Sé que ando un poco perdida y a veces desearía ser cartógrafa o meteoróloga para dibujar mapas a mi medida, pero ello no es posible.
Tu silencio no es buena terapia para mi soledad ni aún en tu merecido descanso después de esas guardias interminables. Perdóname ya sabes que estoy contigo de cualquier forma.
El amor es como un grifo estropeado, gotea lentamente hasta casi matarme. Yo ni siquiera puedo recoger las gotas que se pierden en el camino. Y esta noche hay un mágico relente que me lleva hasta tí, cálido, suave, matizado por la luna reflejada en la infinitud del mar.
No miro el reloj, deambulo en la quietud de tu voz, tus palabras, esos versos y frases que a veces derramas sobre mi pantalla para despertarme y decirme que estás ahí.
Pero no me quiero anclar en el desasosiego o la pesadumbre, quiero y deseo pensar que aún de soslayo algún día volaré hasta donde se asientan firmes los colores que ostenta el arco iris.
Un beso con el amor de siempre.

Besos con palabras

imageMi querido L:

Esta mañana ya te envié mi felicitación, pero ahora quiero refrendarla con cosas que se han quedado a pie de tecla. Podría decir que me siento feliz pero sería una superficialidad. Me alegro de tus éxitos, lo sabes. Lástima no poder compartirlos contigo, pero sabes que estoy ahí, aquí o donde mis sueños me lleven.
Tengo la percepción de que algo ha cambiado en ti respecto a mi, pero no debo dar pábulo ni alas a nada porque todo en los últimos tiempos se me presenta demasiado efímero.

La felicidad es vida y la distancia entre tu y yo no es olvido, al revés. Hoy te he escrito más de lo normal. En estos últimos días y por razones que ya conoces la escritura había perdido dulzura para mí. Se había banalizado y no conseguía dar expresión a mis emociones. Era incapaz de pulir frases o dejar al corazón escribir.

Pero la vida continúa por encima de nuestro propio sufrimiento y también un poco de sol, una brizna de brisa, unas palmeras que enmarcan la distancia, el deseo de ser feliz, la alegría o no de ver sucederse los días, el amor siempre inseguro y la felicidad por descubrir….Nada más, nada más…Nada más, si…

Te regalo en este día dos cosas. A modo de prólogo un párrafo de un libro entre manos y el epílogo que me ha dejado esta tarde el sol y el mar hace minutos.
Hoy te voy a acariciar con el alma y te voy a desear todo el amor del mundo con el corazón, como desde hace meses, como desde hace…

Paréntesis

Mi querido amigo:

Hoy me haces mas falta que nunca. Se que estás ahí aunque no te perciba. Me has de perdonar por el paréntesis de estos días y sé que lo comprendes.
Yo difiero mucho de lo que decía Miguel de Cervantes en cuanto a que “lo que se sabe sentir, se sabe expresar”. Me veía incapaz de escribir nada y algunos de los que por aquí andan lo han podido percibir. Los recuerdos eran demasiados y los sentimientos que mi corazón alberga están aún inconclusos.
El árbol de mi vida es frágil y ante los temporales se suele doblar con facilidad y está acostumbrado, pero no dejaré que se parta del todo, espero y confío con tu ayuda enderezarlo de nuevo.

Se han caído muchas hojas, como esas que seguramente veremos fenecer en los próximos días, pero llegará de nuevo la primavera aunque quede lejos. Estoy segura.
Nada hará olvidar lo pasado aunque el tiempo se encargará de que duela cada vez menos. Tú sin querer has hecho que vuelva a encontrar reposo en los libros, sosiego en la música y pensar sin ruborizarme en momentos de felicidad casi absoluta.
Lejos tú. Cerca tú. Y tu cariño que me da fuerzas para seguir borrando, que no olvidando, los vestigios de un mal sueño.
Un beso hoy aún más fuerte.

El color de la mañana

Hay un azul que me confunde el cielo con el mar. Despertar así cada mañana anticipa con amarga ironía la felicidad que tu envidias de mí.

Me siento en un lugar solitario, porque ya volvimos a la calma, en una ensenada de la playa junto al mar al lado de unos matorrales y la vista se me pierde en la incertidumbre de no saber si al final del horizonte podré encontrarte.

Leve el sonido que las olas dejan al morir sobre la orilla. Dar largos paseos no hace más que acrecentar tu ausencia y esa angustia oprime mas aún mi corazón haciéndose las mismas interrogantes de siempre. ¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora y no antes?.
Mi blusa está algo abierta con un extraño escote ladeado y me digo si algo de mí aquí y ahora está derecho y en su sitio.

No soy yo. No me reconozco. Mis ojos están realmente tristes, pero no llegan a inundarse, no pueden y no sé tampoco por qué. Mis ojeras son difíciles de difuminar porque duermo mal y poco…y lo sabes. Tu posología no funciona y tampoco sé por qué.
Aún no aprieta el otoño y mis sentimientos, como las hojas próximas a llegar, también desean suicidarse.
El tiempo devora y devora, impertérrito, impasible, impávido, inconmovible… (se me agotan los epítetos), pero siempre quedará un amor sentido y un beso sin estrujar.

Buenas noches

Surcando mares

Querido amigo:

Esta vez sí. Te has despedido, me has dicho hasta pronto, que marchas de nuevo, algo es algo. También de una forma u otra, se me va el amor de entre las manos. Y te vas feliz porque has hecho parte de lo que querías que no era ni de lejos lo que yo deseaba, pero soy feliz porque tú lo eres. Te escapas y no puedo ir tras de ti.

Quiero morirme y no puedo, y el mar testigo siempre de mis desdichas me dice que me vaya contigo. Me aproximo para ir a buscarte, pera ya estás lejos. Sólo noto mis pies mojados. Tomaría un barco para que me llevase contigo, pero parece estar calcificado en una ciudad retirada del mar y eso que deseo surcar océanos contigo.

Navega hasta mi alma y verás cuanto te necesito. ¿Mis palabras te llegaron anoche? Creo que sí. Tanta emoción me deja varada en la orilla hasta tu otoñal vuelta. Despojo hojas del calendario mientras me sumerjo en la alegría del sueño con los reflejos dorados del atardecer.
Un beso con toda la dulzura de que soy capaz, sólo con música.

Sal, arena y agua

Queridísimo special friend also on Saturdays:

El sol traspone ya por otro lado distinto. Como nosotros, como todos. El calor se nos hace más soportable y el atardecer quieto, limpio y tranquilo me deja reflejos dorados que tiñen el cielo de color púrpura.

En este momento las hojas de los árboles se mecen suavemente por la brisa que me llega del mar. Como siempre ahí, aquí, conmigo. Él no me roba nada, el que me quita recuerdos y nostalgias es el tiempo como dice la canción que hoy te envío.

Y tú ahí haciendo también que los días se escapen sin paladearlos.

Besos hoy al atardecer.

La suave lluvia de verano

Queridísimo amigo especial:

Los años son los grandes cedazos que cuelan sensaciones y sentimientos para dejarnos únicamente los desperdicios que ya no nos sirven para reemplazar ilusiones.
Si no fuera posible imaginar ¿cómo soportar el vacío de tanto reposo y tanta pausa?. Las cosas importantes nunca son sencillas y lo sabes tú también.

Presumo que ya estarás de vuelta de tus vacaciones aunque no has dado señal alguna. Te habrá servido para desconectar aunque no habías puesto demasiada ilusión en este viaje…o sí. El tedio inquieto me obliga una vez más a pensar en ti a cada momento. ¡Tan superfluo todo! Nosotros y el mundo, mejor dicho tu mundo y yo. Y el misterio de todo “ qué hacer, qué decir” amando a alguien que te ignora.

Es como golpear las emociones contra un muro hasta sangrar. No saber por qué esto a mí y ahora. Mi voz hueca no puede ni tan siquiera gritar para demostrarte cuán grande es mi amor por ti, cuanto tengo para darte y de qué manera. Es como un azar sin ida ni vuelta.
Y aunque el vacío y la ausencia me duele y me tortura quiero esperarte, no sé dónde,, cuando ni cómo, sin prisa pero sin pausa, imaginándolo todo o tal vez no logrando nunca gozar de nada.

Soñar es banal porque los sueños sólo tienen el lado de acá y no se le puede ver la otra cara aunque la imaginemos, algo así como nuestra alma.
Mientras despertemos y sigamos con salud, seguiremos estando vivos.

Mis besos van hoy algo mojados por la suave lluvia que refresca los campos áridos de este verano. Aún así ardientes como siempre.

Buenas y plácidas tardes.