La luna como testigo

Querido y recordado amigo:

Nuestra vida es como un puzzle donde no terminamos de encajar la pieza perdida para tratar de armonizar el conjunto. Una historia de un desencuentro sin fin en donde no localizamos el punto adecuado para intentar encontrarnos y conseguir, al menos por mi parte que es el lado que conozco, ser felices.

Y mientras luchamos con ese encontronazo, los desencuentros. Vivimos ya un verano caluroso con el sonido desvaído de aquellos acontecimientos que nos gustaría disfrutar, pero que el destino siempre pone en contra nuestra.

Solo oír tu voz me da fuerza sin que tu lo sepas, ni tan siquiera te des cuenta. Lástima que no pueda cruzar contigo miradas efímeras, podría ser ello el vestigio de un mal sueño que seguramente alimentaría mi insomnio.

Los sueños siempre han formado parte de mi vida. Probablemente no de la tuya, eres más racional. Así me sirven para emborronar “cuartillas” como esta.

Esta noche el aire es muy cálido y la luna me mira como queriendo iluminar la negritud que me rodea.

Seguramente ya estarás cerca de mí, pero seguirás lejos. Miro alrededor y no puedo creer que marques el ritmo de mi vida en las circunstancias tan atípicas como las nuestras.

El día en que pudiéramos encontrarnos ya no nos preguntaríamos nada porque yo me habría encargado aquí, ahora y en cualquier otro lugar de haberlo dicho todo. Tal vez tu hablarías solo porque aquí, ahora y en otro lugar me dices mas bien poco por no decir casi nada.

Y si alguna vez llamas a mi puerta por favor entra sin llamar.

Un beso con el corazón. Buenas noches

La felicidad de las cosas simples

Mi querido amigo:

Hoy me has dado una gran alegría. Hemos estado hablando un ratito y ha salido de ti llamarme. Gracias. Eres un cielo, pero….¿como es que no encuentras a tu pareja ideal? Muchas mujeres estarían encantadas de tenerte junto a ellas. Cada uno tendrá su carácter pero creo que tu no tienes doblez, eres sincero al menos así te muestras para mí…lástima que yo no te haya encontrado antes, pero….todo se podría remediar.

Ya te dije en una ocasión que solo hay una cosa que sería imposible, pero por lo demás la felicidad nunca sabes adónde te puede surgir. Sabes que la edad solo es importante si eres un vino o un queso. Muy poco romántico pero cierto.

He sido feliz por escuchar tu voz, esos silencios que no sé si hablan o callan. Para mi dicen mas de lo que puedes suponer. ¡No te imaginas cuánto! ¿Te vas de vacaciones? Me iría contigo, de verdad. Sin molestar, sin hacer ruido, sin protestar. Ya me encargaría de hacerte feliz con las cosas mas simples que puedas imaginar. No hacen falta muchas alharacas ni ruidos.

Los pequeños detalles son los que hacen la vida mas llevadera, lo demás….no es importante. Las cosas menos buenas vienen solas, no hace falta llamarlas.

Y tu sigues buscando algo existente en tu imaginación. Si deseas que algo sea maravilloso solo tienes que ser tú y que la persona que tienes enfrente lo sepa reconocer, valorar y complementar con lo suyo propio.

Te diría muchas más cosas porque la vida es un camino que sabes como comienza, al menos lo intuyes cuando ya tienes razón, pero nunca cómo acaba.

Hoy te he dicho mucho más de lo que imaginaba, pero necesitaba hacerlo. Gracias por haberme dejado.

Buenas noches con un beso bajito dejado caer cerca de tu oído.

Curiosidades sin fecha

Querido amigo, como siempre:

En las horas largas de la calima de estos días mi recuerdo también es para ti. Donde estarás, si trabajarás o no, si te encontrarás imbuido por ese descanso que necesitas, si te hallarás aquí o allá, si solo o acompañado, todas las posibilidades de una vida como la tuya, pero allí también estará mi corazón aunque tu no lo percibas.

La tecnologia me ofrece la posibilidad de estar sin estar, de ser sin existir, de amar sin que te amen, de enamorarte sin tocarte, como te dije ayer. Esto es una válvula de escape para mí y aunque estoy convencida de que no me leerás nunca, salvo que yo te lo diga, soy feliz así porque no me quedo nada dentro. No sé hasta cuando permaneceré y aunque mis previsiones son a largo plazo, no depende de mi en parte.

Seguramente seré repetitiva y aunque las palabras se renueven la finalidad será siempre la misma: tener tu compañía a pesar de que tú  no desees la mía. Nunca me he topado con un hombre tan…”cobarde”, sí, porque yo tacho tus deseos, al miedo que tienes a conocerme. Es muy normal entre el tipo de hombres que muchas veces se ven desbordados por la inteligencia de algunas mujeres. Ahí la edad no tiene nada que ver o tal vez sea la curiosidad de lo desconocido, que también podría ser. Le he dado miles de vueltas y en ningún caso le veo explicación lógica.

Pienso que no represento nada para ti, ni tan siquiera amistad y si por alguna causa desapareciese tampoco me echarías de menos. Es normal por otro lado. No hay proximidad de ningún tipo y por lo tanto no se ama aquello que no se ve o que se tiene lejos representando algo que nos es desconocido.

Yo por mi parte sí espero llevarme tu recuerdo adonde marche y el camino recorrido, largo o corto, habrá merecido la pena por aquello de la curiosidad.

Líneas que podrían no ser paralelas

Mi muy querido amigo:

Como contrapartida a los descalificativos que me lanzaste el otro día quiero que estas líneas transcurran por el camino de la sinceridad. Siempre he dicho lo que he sentido y no voy a dejar de hacerlo ahora. Es mi corazón el que habla y lo voy a dejar cuesta abajo en la sexta marcha sin ponerle freno.

No me invento nada. Los sentimientos tampoco se pueden definir. No sé lo que has hecho conmigo, bueno conmigo realmente nada sino con mi alma dormida, mis miedos, mis ilusiones. Será tal vez porque necesito llenar los vacíos que me rodean, pero todo eso estaba ya “ jubilado” lo había dejado marchar, se había ido.

Me has enamorado con muchas cosas invisibles. A ciegas porque no me dejas ver más allá de lo que me escribes o lo poco que me hablas.

Tu gusto por la música, la literatura, el conocimiento. Te lo escribí públicamente hace un año y me ratifico en todas esas “caricias”, “besos” y “arrumacos”. Son también los míos. Tus ídolos los has hecho míos. Me has consolado cuando ni tan siquiera sabias que estaba triste y me has hecho reír cuando a mi alrededor estaba oscuro.

Me gusta tu sinceridad, tu saber pedir perdón, tu inconformismo, todo tú. Podría pasar que en la realidad todo este “castillo de naipes” se viniese abajo, pero habría valido la pena imaginarlo.

Algo me dice que algún día nos encontraremos sin querer hacerlo. Yo no te buscaré aunque podría hacerlo, ahora estamos más cerca que nunca. Yo no tendría miedo a todo eso que está ahí a ese lado, como dice el mensaje que me has enviado hoy. Te he contestado de forma algo lacónica porque no deseo iniciar diálogo alguno basado en el exhibicionismo, el barroco o la estupidez de una aprendiz de escritora  como me dijiste, creo que sin pensar.

De sobra sabes porque lo habrás intuido que lo mío por ti va más allá de la amistad. Y en esto del amor y los sentimientos lo que hay son líneas paralelas que en muy pocos casos llegan a ser convergentes.

No me gusta alargarme demasiado y prometo desnudar mi alma hasta el final. Lo haré poco a poco hasta enamorarte a ti también y será sin tan siquiera tocarte.

Buenas noches aunque el sol aún resplandezca en el horizonte.

El corazón sin razón

Queridísimo amigo:

Muchas veces vivir una vida al relente de las ideas convencionales, leyendo, soñando y pensando en escribir, parece que está un poco alejado de lo que tenemos por normalidad. Quedarse muchas veces estancada al sol dejándose acariciar por el triste desaliño de las emociones confusas, es aliviar el pensamiento.
La otra noche creyendo estabas despierto intenté conversar contigo y solo interrumpí tu descanso, estaba bastante mal de ánimo y no tenía a nadie con quien compartir mi angustia. Creo que conoces situaciones parecidas. Estoy muy cansada.
Releo pasivamente mi inspiración y expreso lo que siento como una liberación de mis sentimientos mas auténticos. Es una forma de descansar y sacudirte los demonios.
Todo el mal del romanticismo consiste en la confusión entre lo que nos es necesario y lo que deseamos. Todos necesitamos de las cosas indispensables para vivir, para conservar y prolongar la vida, todos deseamos una vida más perfecta, una felicidad absoluta, la realidad de algunos de nuestros sueños.
Es humano querer lo que necesitamos, es humano desear lo que no necesitamos pero nos resulta apetecible. Lo que ya es “enfermedad” es desear con igual intensidad lo que es necesario y lo que es deseable y sufrir por no ser perfectos.
El mal romántico es eso: querer la luna como si hubiera alguna manera de obtenerla, pero no es posible.
Buenas noches con el susurro del silencio nocturno.
Un beso

Una carta con destino equivocado

Querido amigo:

Quisiera que esta carta fuese más corta que nunca y sobre todo mas concisa y clara para que me quitaras el calificativo de barroca, exhibicionista estúpida, poco clara y torpe en el lenguaje coloquial. No sé si lo conseguiré porque deseo decirte muchas cosas, pero no para justificarme de nada, tal vez me haga bien “contarlo” aunque no me guste hablar de mí y sobre todo si es para “celebrar” alguna de mis pocas cualidades, porque defectos tengo muchos, como todos, pero algunas veces me hieres de verdad.

Es muy difícil exponer por aquí el carácter y la forma de ser de una persona sobre todo si partes de no conocerla personalmente, pero es lo que hay, lo sé.

Puede ser que la imagen que yo proyecto de mi a través de mis escritos o de las pocas conversaciones que hemos tenido, no sea la correcta pero no sé hacerlo de otra manera. Créeme que lo siento, no por mi, sino porque no se ajusta a la verdad.

Las personas actuamos conforme a los valores y principios que nos han inculcado y también a las circunstancias que han rodeado nuestra vida.

De mi padre he heredado la valentía, la honestidad y la humildad. Lástima que lo perdiese tan joven.

Así nunca me ha gustado figurar ni exhibirme en nada ni por nada. He querido quedar siempre en un segundo plano, creo es el sitio mejor, te permite ser más tú. Me ha pasado en mi vida laboral y en el plano privado. Me he relacionado con todo tipo de gente y nadie hasta ahora me ha tachado de “exhibicionista”. Quizás haya sido al revés por no saber potenciar mis cualidades, pocas pero algunas.

Me dirás que hay otra vida, cierto. Me dirás que existen otras cosas para encauzar tu destino, cierto. Me dirás que no debo quejarme cuando hay cosas peores alrededor, cierto. Me dirás que se puede también ser feliz de otra manera, cierto. Me puedes decir muchas cosas y siempre llevarás razón.

A veces el escribir como lo hago, que es la única forma en que se hacerlo, no es ni mas ni menos que mi forma de “hablar” con alguien a quien creo considerar como un buen amigo, pero la escritura no siempre te identifica bien, hacen falta las palabras dichas cara a cara y sobre todo los ojos. Los míos creo que son limpios y nunca han mentido.

Perdóname, creo me he extendido mas de lo que deseaba, pero tus palabras calificándome de algo que no creo ser, me duelen.

Admito que no te parezca bien lo que escribo, lo respeto, no lo haré más por el medio habitual, pero de ahí a que cada vez que cruzamos una poquísimas palabras me digas lo que no soy me hiere en el fondo de mi corazón que ya anda algo gastado.

Perdona de nuevo, creo que te he dado muchas explicaciones que no me has pedido.

Esta carta, con alguna censura claro, iba a ser enviada como tengo por costumbre, pero he decidido no hacerlo…de momento. Tal vez algún día…los contaré a ver cuantos soy capaz de estar “sin verte”.

Buenas noches con un beso arrastrado como siempre.

Huecos de muchas cosas

Querido amigo invisible:

Ya sabes que pertenezco a la estirpe de las románticas aunque este término esté en desuso, aún en horas bajas físicamente encuentro reposo en los libros, en la música, en los pensamientos sin rubor ni vergüenza que me da este medio y que me transportan a momentos de felicidad casi absoluta.
No sé si estos sentimientos son una locura del desconsuelo por no poder verte cara a cara o las reminiscencias de cosas vistas en sueños. Lo que tengo claro es que estos pensamientos duelen con rabia en el alma.
La vida es hueca, el alma es hueca, el mundo es hueco. Todo está a veces tan vacío que cualquier mínima cosa, este débil estado físico de verano, puede ser un caos de nada.
Y tu siempre cerca, a la vez lejos, siempre en mi cabeza, siempre en mi corazón, siempre, siempre, siempre…
Mis cinco sentidos están cada día más machacados, triturados por el tiempo que no se para ni aún en estos días de jornadas largas y lumínicas. Ya me has dicho que es debido al trabajo, pero no te justifico el que ni en jornadas de descanso te acuerdes de mí. Tan solo pido unas pocas palabras para hacerme recordar que aún sigo en tu pensamiento. Esta noche ha hecho bastante viento y por la mañana la hojarasca del desaliento se esparce por mi jardín, el alma está cansada y no soy capaz de agacharme a recogerla.

¿Por qué no me llamas? ¿Por qué no vienes alguna vez? ¿Desistes de conocerme?¿Te asustan tus miedos? Busco limites, escudriño tiempos e imagino fantasmas. Mi imaginación sigue defenestrando deseos en un anhelo loco de vivir sin existir.
Siempre me quedará la duda entre lo verdadero, lo que en realidad es a día de hoy y lo ilusorio.
Sin poder, sin querer pronunciar lo que sueño, sin ser capaz de hacerte pensar lo contrario de lo que imaginas, sin revelarme contra mi misma, sin querer dar mas rémoras al tiempo, sin estar al otro lado ( tampoco sé a qué lado), quiero obedecer a mi destino y gritar aunque sea en un tono sordo y silencioso lo que mi admirado A, Gala dice del tiempo: fortalece, resiste, cimenta,, petrifica, solidifica y también se hace eterno.
Eterno todo, sin medio fin la vida y sin esperanza los sueños.
Te espero en las estrellas de madrugada, allí donde todo lo inimaginable es posible

Universos perdidos

Querido amigo:

Cuando ya todo mi entorno queda quieto, los sonidos se silencian, la vida se apacigua como las aguas tranquilas de un lago, tu imagen se aproxima aún más a mí. Ya te tengo presente todo el día pero se diluye entre todos los ruidos cotidianos. Ahora sí quiero que estés frente a mí. Yo sé que tu no lo deseas pero yo no puedo apaciguar los latidos de un corazón que va desbocado.

Anoche pensé estabas despierto y por eso inicié una conversación que me hubiese gustado terminar porque lo necesitaba, pero me equivoqué y lo siento. Creo intuir por lo que me dijiste que vas camino de que alguien ocupe esa mitad de tu yo que necesitas y que tanto buscas. Nunca me lo dirás porque en mis últimos escritos te lo pregunté y no me has contestado, lo que intuyo es que es así. Me alegraría enormemente pero no te sería sincera si no te dijera que también me sentiría triste.

No soy egoísta y tu vida es solo tuya. Yo ya viví la mía y no tengo derecho a pensar otra cosa. Has hecho mucho por mi y nunca podrás saber cuanto. No me dejas decírtelo cara a cara. ¿Por qué? No lo entenderé nunca. Debe haber una explicación lógica para que actúes así.

Mientras que por estos universos no me encuentres y tenga fuerzas para poder escribirte y decirte lo que siento…aquí estaré.

Buenas noches amigo.

Un puñado de arena

La tarde declina y estoy contemplando el bello atardecer. El sol es un disco rojo al final del horizonte. Desearía besarte con pasión y miedo a la vez. Miedo por todo lo que me es desconocido y el arrebato por todo aquello que llevo mucho tiempo imaginando.

Después vendrá el silencio, lo sé. Con la mirada perdida he cogido un puñado de arena. Por mucho que intento apretar mis manos, los finísimos granos se me escapan de entre los dedos. Al final la palma de mi mano se queda vacía.

Y el momento es como esa arena que resbala sin yo querer. Termina por desaparecer. Nada se puede atrapar para siempre ni tan siquiera para sólo cinco minutos.  A lo lejos el rumor de las olas sigue con su monotonía cansina. El agua baña mis pies y mis pisadas de vuelta a casa terminan por desaparecer.

Ni siquiera la vida es posible atraparla, mas tarde o mas temprano desaparece aunque quede algún grano suelto que nos diga que algo o alguien nos conquistó en algún momento para siempre.

No te asustes. No pretendo atraparte. Es solo que siento tanto cariño por ti que a veces aprieto demasiado con el solo fin de que ese puñado de arena tarde infinito en escapar de mi mano.

Un beso.

Buenas noches