El tiempo malgastado

Buenas noches, querido amigo:

Tú no quieres obedecer al destino y te revelas contra él. Al otro lado, tampoco sabes de qué lado, intentas dar rémoras al tiempo que este no necesita porque el tiempo, perdona la redundancia y como dice A. Gala, fortalece, resiste, cimenta, petrifica, solidifica y también se hace eterno. Hay una canción por ahí que dice… “nunca el tiempo es perdido”. Yo sí creo que los días se esfuman.

Estas cuartillas que a estas horas te escribo y que terminarán arrugadas a un clic de ratón son mi única conversación de hoy. Y fantaseo con las teclas cual pianista en una composición imaginaria. Debo ser una especie rara, como dices también de ti. Antepongo todo esto al sueño porque me mantiene viva y aunque tú me leas tarde y a destiempo no importa. Me reconforta. Me hace existir.

Fantasear es sano ¿sabes? Por algún rincón se escapa una música suave, apenas perceptible, que abraza todas las plantas de mi jardín, pero aún así no es suficiente para ser feliz del todo. Siempre falta algo que el tiempo, esos días que estiramos sin ton ni son, no nos trae.

Los dos sabemos quienes somos y qué necesitamos. Lo malo es que diferimos entre conocernos a nosotros mismos y ser felices con las cosas que tenemos. No hay más.. Se me desgarra el corazón con facilidad, de la misma manera que pasados unos días y puesto que el tic tac del reloj no enmudece ni se para, vuelvo…volvemos creo, a transitar por los vericuetos de cada día.

Mis palabras, que son mis pensamientos expresados en “alta voz”me pesan como un lastre difícil de arrastrar, como escribía A.Gamoneda. Todo son días malgastados y en esta carrera contra el tiempo desconozco si pisar a fondo sin reparar en el ABS me llevaría hacia algún lugar.

Tal vez no comprendas nada, o quizás lo entiendas todo, no sé…déjame imaginarlo.

Perdona si robo unos minutos a tu descanso.

Buenas noches

Una excusa para recordar

Mis manos acarician suavemente su pelo brillante mientras sus ojos me miran con ese aire entre lánguido y triste. Minutos antes lo he tenido cerca de mí dándole besos hasta casi cortarle la respiración. Le he dicho lo mucho que le quiero, que le necesito, que no podría vivir sin él. También le he zarandeado en un intento de “comérmelos besos” al tiempo que exclamaba a voces ¡Por qué siento lo que siento!.
Mientras tú allá lejos muy lejos, me mirabas con cariño, con dulzura, tal vez con envidia. El ha permanecido callado, sin hacer nada, se ha dejado llevar acurrucándose mas cómodamente aún bajo el cálido sol de primavera. El sol no nos ha dejado cruzar nuestras miradas, pero solo una frase ha salido de tu boca para decir con ese amor que deseo sientas por mí…¡Quien fuera perro! Y yo solo he acertado a contestar, entre balbuceante, triste, algo divertida también y con el corazón a cien, como siempre….¡Lo que daría porque fueses tú!
Me dices que te encariñas con ellos…¿Con los perros sólo? Imagino …bueno no quiero imaginar nada, ni pasado y mucho menos futuro. ¿Nadie te hace feliz?
Lo de ayer me dolió bastante y entiendo algunas cosas que podrían haberte sucedido debido a ese “pronto” que muchas veces sacáis los hombres, sin pararte a pensar lo sucedido y el por qué. Tengo templanza y confío en lo que digo y…esperé. Efectivamente y una vez más surgió la persona que eres. Educado, amable, razonable, reflexivo y sobre todo sincero y te lo dije. Eso es lo que más me gusta de ti. Que sepas reconocer un error. Dice mucho de una persona.
Y hasta ahí llego porque no me dejas acercarme más.
Y como por aquí sí puedo, déjame decirte lo mucho que te echo de menos dándote ese abrazo que no quisiera fuera sólo virtual.
Un beso ami…go.

La llamada equivocada

Estabas cansado, lo noté en el tono de tu voz. Habían sido muchas horas de trabajo y estabas algo descorazonado. La llamada no me la esperaba y en el primer minuto supe que la destinataria no era yo. Te habías equivocado, pero me alegraba. Por cortesía seguiste en línea y en tu sinceridad me dijiste que no era conmigo con quien deseabas desahogarte como “amiga”. Yo no era otra cosa así pues eso me sacó de mi error y también de mi sorpresa.
Los buenos ratos duran casi siempre muy poco. Fueron unos 15 minutos pero me parecieron horas. Eso es lo que yo hubiese querido. Tal vez algún día fuese eso posible. Nunca hay que descartar nada. Yo sigo esperando.
No me pedías mi opinión, pero ya que me vi sorprendida te la di esperando de ti algún comentario, pero no surgió. Yo se la daba a un buen amigo al que siempre deseo lo mejor y empatizando contigo te sugerí lo que yo haría en tu lugar. Espero que me digas qué hiciste.
Yo sé lo que yo haría si se dieran otras circunstancias distintas y no laborales precisamente, pero sé que tú no lo deseas y lo respeto aunque hay un dicho por ahí que nos anima a luchar por aquello que queremos. Una lucha que para mi se presenta difícil e inalcanzable…pero la vida y las vueltas están ahí. Eso que se dice y que unas veces se cumple y otras no.
Mientras estoy replegada en mis cuarteles de…primavera espero ese milagro que nos pueda hacer coincidir algún día.
Siempre en mi pensamiento.
Un beso

El corazón líquido 

No me quiero rendir fácilmente, no soy de esas. Hoy alguien me ha recordado la lucha continua por todas aquellas cosas que deseamos. No hay nadie que nos ayude a llevar nuestra mochila, somos nosotros y únicamente nosotros quien debemos cargar con ella aunque pese y mirar solo hacia delante y luchar, luchar…. por llegar a la meta que nos propongamos. Es verdad.

Pero … ¿Qué pasa cuando se interponen tantas piedras en el camino? ¿Cuando no depende de nuestra marcha sino de las condiciones de nuestra ruta?¿Cuando nos orientamos mal? Pues simple y claramente que no llegaremos a nuestro destino.

¿Por qué te cruzaste en mi camino? Hoy lo he recordado y hace mas de 15 años. Alguien te puso ahí para que dieras sentido a mi vida y en estos últimos casi 4 años más aún.

Podías haberte esfumado por múltiples motivos, pero no. Permaneces y deseo que te quedes. Hay algo, no se qué, que nos une en la distancia.

Puedo parecerte egoísta y aunque te deseo muchas veces que llegues a encontrar la felicidad, en el fondo de mi alma deseo tu “soledad” porque así estarás más tiempo junto a mí. Perdóname solo habla un corazón solitario que se alimenta por vía intravenosa, pero por control remoto.

Nada sucede porque sí, todo tiene su motivo aunque a veces nos parezcan ideas descabelladas. Solo deseo que esos interrogantes no duren demasiado, no lo soportaría.

Buenas noches am…igo.

El recuerdo que pervive

Hoy me has dado un motivo más para creer que aunque sea por unos minutos me recuerdas de vez en cuando…¿Por qué? Quiero pensar que algo en tu interior te deriva hacia mí pero no terminas de encontrar el momento propicio para acercarte del todo, no como tu piensas sino como los verdaderos amigos que somos.

Hay una luz muy pequeña que te ilumina hacia un camino hasta ahora para ti  diferente y completamente distinto, y que deseo con toda mi alma que algún día te acerque y me permita hablarte mirándote a los ojos, pero sin ánimo de hacerme ilusiones no hay cosa que mas desee en este mundo. Se lo he pedido a El con toda mi alma y aunque tú no crees demasiado en esas cosas confío en que también los escépticos sean mirados con los mismos ojos que los que tenemos esperanzas en aquello que parece imposible.

Nuevamente estás cerca y otra vez lejos, como siempre. Puedo hacerte todo lo feliz que mereces pero me has de dejar intentarlo.. Conociéndote podríamos hacer un trato de sentimientos, que yo estaría dispuesta a cumplir si pierdo la batalla.

Sueños de nuevo que me hacen encallar donde siempre, en el limbo de lo imposible. Despierta frente a ti para poder decirte que mis pesadillas merecieron la pena. Si por el contrario estas líneas se repiten en el tiempo es que aún estás lejos.

Un beso en primavera.

Sueños de madrugada

A las 1,36 no me despertó el sonido de tu mensaje porque aún permanecía en vela. No por falta de sueño. Me gusta el silencio de la noche para pensar, leer, escribir o conversar y aunque durante el día también permanezco mucho tiempo sola los sonidos de la vida que ruge no me inspiran ni motivan nada, al menos nada agradable.
La noche está hecha igualmente para soñar, despierta o dormida da igual. Unas veces al despertar confundes la realidad sin saber si esos sueños han sido realidad o solo han existido en tu mente.
Y tú siempre ahí. ¿Cómo puedo conseguir que te vayas sin irte? No lo sé. Mis propósitos son unos y lo me que dicta el corazón es otra cosa muy diferente. Las imágenes llevan ya muchos años ahí y con ligeras variaciones no han dejado de estar de una u otra manera. Ahora más que nunca. ¿Por qué? No lo sé.
Ha de existir la telepatía, estoy segura de ello porque yo estoy contigo siempre y presiento lo que piensas, lo que dices, lo que haces y también lo que no piensas, lo que no dices y lo que deberías hacer e ignoras. Desearía que esa transmisión a través del sentimiento que siento por ti dejase de existir para así dejar de sufrir y de paso que tú tampoco te sumerjas en esa melancolía permanente en la que dices es tu estado habitual.
Freud no dijo nada respecto a cómo espantar los fantasmas de lo que no queremos sentir. Esto seguramente corresponde a los cardiólogos que son los que a veces tienen nuestro corazón en su mano.
Mientras, sigamos arropando a nuestro órgano más sensible para que nos deje vivir.
Miles de besos sordos.

Una pequeña herida

Hoy he recibido un pequeño corte en el corazón que me ha hecho sangrar bastante. No por el tamaño de la herida sino por las circunstancias que la han rodeado. Sin pecar de instinto maternal he creido que te encontrabas mal y he querido ayudarte, pero tú estabas en plenitud-como lo has llamado alguna vez- y te has enfadado conmigo una vez más.
No voy a tirar la toalla a la primera porque no sería yo, pero he sentido ganas. Piensas que voy tras de tíi y te equivocas. Lo que yo pienso me lo voy a quedar para mí y aquí solo te escribiré cosas buenas, como he hecho casi siempre.
He decidido que voy a dejar de escribirte correos y mensajes, salvo que tú lo hagas y yo por educación te conteste. No deseo enfadarme contigo, sería lo último que haría salvo que me dieras motivos serios. Soy pacífica y prefiero dialogar a crear malos entendidos, al menos por mi parte.
Nunca podrás imaginarte cuanto me ha dolido. Las palabras mudas eso es lo que tienen que pueden dar lugar a “malos rollos”, de ahí que todo mi deseo sea hablar contigo cara a cara. ¿Qué es eso de estado metafísico habitual? ¿Sabes lo que pienso?: que jamás te han querido y amado como te mereces. De ahí tu melancolía permanente y tu descreimiento de lo que significa la palabra amor. Querer y amar, vocablos que yo diferencio bastante.
Si tú me dejaras yo te enseñaría a distinguir esas dos palabras, pero con una probabilidad del 99,99% eso no sucederá jamás.

Buenas noches am…igo.

Endorfinas desajustadas

Esta noche mi corazón anda un poco descabalado. De pronto acelera y al minuto se detiene. Pienso en ti y no te vas de ahí, no se dónde estás, pero estás.  Lejos o cerca, me da igual. ¿Por qué?

Me propongo olvidarte pero no puedo. Si mi vida ha estado marcada por algo ha sido por imposibles. Este es uno más. Soy consciente de que me va a doler bastante pero aún así no quiero ni deseo que te alejes de mi pensamiento. Todo lo demás siendo importante que lo es, no tiene el menor sentido.

Estoy callada varios días para probarme pero tus palabras vuelven para decirme que sigues estando ahí y que al menos sabes que existo. Ya es mucho para mí. Ya es todo…de momento.

El tiempo corre en mi contra como muchas cosas en mi vida. No puedo hacer nada. Nada más que soportar un dolor más. He tenido muchos, diferentes, físicos y emocionales también, pero ninguno me está doliendo tanto como este.

Yo deseo ayudarte y hacerte feliz pero no me dejas. ¿Por qué? ¿Tanto miedo te doy?

Es posible que algún día cuando yo me haya ido y estas letras anden perdidas en el Universo de internet recuerdes lo que hoy te escribo, pero ya no habrá marcha atrás.

No te castigo a ti. Nadie tiene la culpa de nada. Las cosas son como son por algo y querer cambiarlas no está ni en tu mano ni en la mía.

Un beso arrastrado para tu descanso. Buenas noches.

Palabras, palabras, palabras..

Querido amigo invisible:
Son las dos de la madrugada. Como muchas noches no consigo dormir. La melatonina se ha acostumbrado a mí y yo a ella y nos acurrucamos mutuamente He salido fuera y la luna me ha mirado extrañada aunque no debiera ser así.
En las últimas veinticuatro horas te he escrito tres veces y aún a estas horas me salen las palabras, bueno siempre están ahí aún cuando no las plasme sobre el papel virtual.
He sentido la necesidad de nuevo de recordarte que estoy aquí, creo que ya lo sabes aunque te cueste reconocerlo. Menos mal que aquí no he de utilizar folios porque ya me habrían inundado la cama. También doy gracias porque no exista bolígrafo o goma de borrar, solo se oye el sonido tenue del clic clic de las teclas y mi compañía duerme tumbado sobre la alfombra que está a mis pies.
Puedo oír el silencio de la noche y envuelto en él imagino que me trae recuerdos tuyos, palabras, palabras, palabras…tan sólo eso. Pero…¿Por qué no imaginar otras cosas?
Hace humedad y es que aún hace un poco de fresco. Es el mar que está cerca y que tú estás lejos. Los escalofríos me hacen tiritar un poco y vuelvo a entrar. Mi piel está algo mojada y mi rostro también. Noto mis ojos vidriosos y esas lagrimas saladas me devuelven a la realidad.
¿Es una realidad o son sueños? Creo que ya te lo he escrito…palabras ,palabras, palabras…
Buenas noches

El corazón en cabestrillo

Son tres días los que llevo sin recibir “noticias” tuyas. Soy consciente de que tu trabajo te tiene absorto. Imagino también que vagarán alrededor de él sentimientos encontrados y de desazón por configurarte como no eres y cubrirte con la máscara que tienes que portar de forma habitual, pero no te descorazones por favor. Tu tristeza también llega a mi corazón y lo hiere. Lo mantiene así en cabestrillo sin posibilidad de moverse a gusto y con libertad.

No puedo hacer nada más que lo que hago. No me dejas otra posibilidad y sufro por ello. Quiero que seas feliz pero tu cabeza no hace nada más que darle mil vueltas a lo ya conocido. Será por eso que el mal humor se instala en todo lo que te rodea lastimando cosas y personas que nada tienen que ver.

Espero leerte esta tarde, lo que significaría que llegaste a ese ansiado descanso. Yo no te diré nada hasta que tú lo desees. No me gusta agobiar. Sería egoísta por mi parte y yo no lo soy. Te quiero dar lo mejor de mí aunque las circunstancias de hacerlo personalmente no lleguen jamás.

Mientras, estaré aquí como casi siempre.

Un beso enorme en primavera.